• Jue. Oct 14th, 2021

Consejos para elegir un buen calefactor de bajo consumo

Consejos para elegir un buen calefactor de bajo consumo

Llega el invierno, y con él la necesidad de poner en marcha la calefacción en nuestros hogares. Elegir el dispositivo adecuado ayuda a mantener el confort sin que se dispare la factura.

Con la bajada de las temperaturas todos empezamos a prepararnos para el invierno, y una de las cosas que hacemos es comprobar el estado de la calefacción para que todo esté listo cuando el frío sea intenso. Si tienes un calefactor con algunos años, es probable que aunque esté en buen estado consuma más de lo que debería.

¿Es el momento de cambiarlo? La calefacción de bajo consumo es tu mejor opción, así que sigue estos consejos para elegir de forma correcta.

Tiempo de uso

No es lo mismo un calefactor para el cuarto de baño que uno para calentar el comedor. Tampoco es igual estar todo el día en casa que pasar poco tiempo porque sueles estar fuera. Cuanto más tiempo pases dentro, mayor eficiencia necesitarás, tanto para estar a gusto como para que tu factura no se dispare.

Si pasas poco tiempo en casa, puedes permitirte un calefactor menos eficiente, aunque cuando menor sea su consumo mejor en cualquier caso.

Tamaño de la zona a calentar

Tampoco es igual un espacio de 5 o 6 metros cuadrados, como una habitación, que un comedor de gran tamaño en el que recibir visitas. Este factor influye en el rendimiento y cuanta mayor sea la potencia, menos tiempo tendrá que estar encendido. Si utilizas un calefactor poco potente, consumirás mucha energía y no conseguirás que la estancia se caliente.

En un espacio reducido como el cuarto de baño puede ser suficiente con un pequeño calefactor cerámico, pero en un comedor o una sala más amplia será mejor que utilices un modelo pensado para espacios grandes. Y si es programable, mucho mejor.

Niveles de funcionamiento

Esta es otra forma de aprovechar mejor el consumo de energía, porque tener el calefactor al máximo no siempre es necesario. Por eso, lo mejor es elegir un modelo con varios niveles de funcionamiento, que consumen más o menos en función de lo que escojas.

Algunos calefactores más avanzados tienen un control total de la temperatura y puedes regularla según los grados que desees. Así se optimiza aún más la energía consumida, ya que se apagará o encenderá según sea necesario, sin que tengas que estar todo el rato con la mano en el botón.

Programación

Si eliges un sistema de calefacción programable, podrás disfrutar de una temperatura óptima cuando lo necesites sin tener que hacer más que señalar las horas a las que quieres que se ponga en marcha. Los modelos más modernos tienen programación semanal, e incluso puedes poner varias horas en el día en las que encender tu calefacción. Así puedes tener la casa preparada para cuando llegues del trabajo o cuando te levantes y dejes a un lado las mantas, por ejemplo.

¿Qué hay del precio?

Esta es una cuestión recurrente siempre que se trata de hacer alguna compra. Aunque una calefacción barata no es la que cuesta menos, sino a que tiene menor consumo. Si eliges un calefactor de clase C es probable que te cueste menos que uno de clase A, pero a la larga acabarás pagando más en tu factura. En cambio, si apuestas por invertir en un sistema de calefacción más eficiente, ahorrarás a medio y largo plazo, amortizando el gasto en muy poco tiempo.

Incluso entre aparatos de bajo consumo es importante comparar tanto el precio como el rendimiento para disfrutar de una estancia cálida en invierno sin sufrir cada vez que llegue la factura.

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