• Vie. Nov 26th, 2021

Propiedades de las algas marinas

👅 Beneficios y efectos secundarios de las algas

Las algas son uno de esos superalimentos que no pueden ser malos para la salud. Hay una lista infinita de razones por las que disfrutamos de esta bondad verde, desde envolver nuestros rollos de sushi favoritos hasta oxigenar nuestros océanos. Las algas no se parecen a la mayoría de los alimentos de origen vegetal, y las raras propiedades de la planta se deben principalmente a las características especiales del entorno acuático en el que crecen.
Cada vez hay más estudios que demuestran la densidad de nutrientes de esta categoría de alimentos, por lo que personas de todo el mundo buscan formas de incorporarla a sus dietas. Pero aquí es donde las cosas se complican un poco. Aunque algunas culturas llevan años comiendo algas, todavía somos unos cuantos los que no sabemos cómo consumirlas más. Hay un argumento convincente para comer más algas, y te mostraremos por qué y cómo hacerlo.
Nuestro alimento marino favorito tiene un alto contenido de yodo, un mineral importante para la salud. Este micronutriente vital es muy difícil de conseguir en las dietas humanas modernas, hasta el punto de que la población estadounidense era deficitaria en 1924, lo que llevó a los funcionarios del gobierno a incluirlo en la sal de mesa. El yodo es esencial para la tiroides, el metabolismo y la función cerebral, y con su incorporación a la dieta moderna se ha hecho más accesible.

☘ Qué son las algas

Miles de especies de algas marinas macroscópicas y multicelulares se denominan algas marinas o macroalgas. Las macroalgas Rhodophyta (rojas), Phaeophyta (marrones) y Chlorophyta (verdes) están incluidas en el término. Las algas marinas, como los kelps, proporcionan un importante hábitat de cría para la pesca y otros organismos marinos, protegiendo así las fuentes de alimento; otras especies, como las algas planctónicas, capturan carbono y producen hasta el 90% del oxígeno de la Tierra.
Las actividades humanas pueden poner a menudo en peligro las poblaciones naturales de algas. El dragado mecánico de las algas, por ejemplo, devasta el recurso y las pesquerías que dependen de él. Otros factores también amenazan ciertos ecosistemas de algas; por ejemplo, una enfermedad de desgaste de los depredadores de erizos púrpura ha provocado una explosión de la población de erizos, destruyendo vastas regiones de bosques de algas frente a la costa de California. [tres]
Las algas se han cultivado para el consumo humano durante miles de años. En los últimos años, el cultivo de algas se ha convertido en una actividad agrícola mundial que proporciona alimentos, materias primas para diversas aplicaciones químicas (como la carragenina), piensos para el ganado y fertilizantes. Las algas marinas han recibido recientemente atención como una posible estrategia de mitigación del cambio climático para la biosequencia de dióxido de carbono, así como otros beneficios como la reducción de la contaminación por nitrógeno, el aumento del hábitat para los organismos acuáticos costeros, y la reducción de la acidificación local del océano, debido a su papel en las ecologías marinas y para la absorción de dióxido de carbono. Como estrategia de mitigación, el Informe Especial del IPCC sobre el Océano y la Criosfera en un Clima Cambiante sugiere «centrar la investigación». (5)

🔉 Cuántas algas hay que comer al día

Se examinan los beneficios para la salud de las algas marinas. Con numerosos estudios que demuestran sus beneficios para la salud, estas algas marinas comestibles son cada vez más populares. Las algas podrían ser algo más que un superalimento.
Las algas son también «un prometedor biorecurso para el futuro», según un estudio de PEGASUS patrocinado por la Unión Europea, que afirma que la demanda de algas está aumentando en Europa. Se prevé que la producción de algas en 50 países sea de 30 millones de toneladas al año, con un valor de 8.100 millones de euros.
Las algas pardas (Phaeophyta), que incluyen el kelp y el wakame, las rojas (Rhodophyta), que incluyen el nori y el ogonori, y las verdes (Chlorophyta), que incluyen el umibudo, son las tres clases principales de algas.
Las algas son bajas en calorías y grasas, pero tienen un alto contenido en minerales como el calcio, el cobre, el hierro y el yodo, que es esencial para la función tiroidea. También tienen un alto contenido en proteínas, carbohidratos, vitaminas y polifenoles, que son antiinflamatorios y contienen antioxidantes. Las algas han demostrado su eficacia en el tratamiento de diversos tipos de cáncer en numerosos estudios.

👁 Algas secas

Miles de especies de algas marinas macroscópicas y multicelulares se denominan algas marinas o macroalgas. Las macroalgas Rhodophyta (rojas), Phaeophyta (marrones) y Chlorophyta (verdes) están incluidas en el término. Las algas marinas, como los kelps, proporcionan un importante hábitat de cría para la pesca y otros organismos marinos, protegiendo así las fuentes de alimento; otras especies, como las algas planctónicas, capturan carbono y producen hasta el 90% del oxígeno de la Tierra.
Las actividades humanas pueden poner a menudo en peligro las poblaciones naturales de algas. El dragado mecánico de las algas, por ejemplo, devasta el recurso y las pesquerías que dependen de él. Otros factores también amenazan ciertos ecosistemas de algas; por ejemplo, una enfermedad de desgaste de los depredadores de erizos púrpura ha provocado una explosión de la población de erizos, destruyendo vastas regiones de bosques de algas frente a la costa de California. [tres]
Las algas se han cultivado para el consumo humano durante miles de años. En los últimos años, el cultivo de algas se ha convertido en una actividad agrícola mundial que proporciona alimentos, materias primas para diversas aplicaciones químicas (como la carragenina), piensos para el ganado y fertilizantes. Las algas marinas han recibido recientemente atención como una posible estrategia de mitigación del cambio climático para la biosequencia de dióxido de carbono, así como otros beneficios como la reducción de la contaminación por nitrógeno, el aumento del hábitat para los organismos acuáticos costeros, y la reducción de la acidificación local del océano, debido a su papel en las ecologías marinas y para la absorción de dióxido de carbono. Como estrategia de mitigación, el Informe Especial del IPCC sobre el Océano y la Criosfera en un Clima Cambiante sugiere «centrar la investigación». (5)

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